La absorción expresionista de Ignasi Puente

 

La obra pictórica de IGNASI puente se basa en la dinámica espacial y en el poder del cromatismo, en la determinación de la vivencialidad del pigmento, que perece tener vida propia, en el sentido de decantarse por la dinámica de la absorción, dentro de un cierto culto a la materia. Destaca un claro posicionamiento lírico, como queriendo abarcar insondables e inabordables momentos de un romanticismo ensordecedor pero, siempre, en cuanto le dejan, el poder de la materia permanece intratable, en el sentido de viajar en la densidad especifica de la misma en la familiaridad de sus esencias.

En lo evidente esta lo desconocido, en el misterio ignoto, en los prolegómenos de lo ignorado, allá donde todo es verdad o mentira. De ahí que su absorción sea anicónica, con un punto de lirismo, con una dinámica romántica escondida en la determinación de la densidad de la materia, pero, a la vez, prevaleciendo una dialéctica de lo misterioso en la determinación. Su pintura no es lírica pero tampoco romántica ni métrica contundente. Su expresionismo viaja a través de las insinuaciones, posicionándose en los intersticios de los sutil y sugerente, en los vericuetos de las almas dormidas que yacen en los bosques, en el medio de la claridad nocturna de los deseos de los amantes.

Su expresionismo encierra un punto de dramatismo, dado que sus tonos oscuros, sus azules y rojos intensos, nos adentran en los testimonios de la facultad de lo emblemático. Es complejo, porque es laberíntico, porque su estudio del abstracto pasa por las cavernas de lo subconsciente, se instala en los remotos ligares inexplorados, allá donde todos estamos esperando el cambio de signo de los tiempo. No hay verdad, sino suma de media verdades, conjunto de momentos, que hacen que sean momentos inolvidables. Pero también hay momentos sutiles, sensibles, evidentes, ejemplares, dado que cada instante es una eternidad. Y la vida es la suma de estas eternidades dado que recorre un camino preciso, casi enojado, dado que lo que de verdad importa es la efervescencia de lo implícito en la dinámica de lo sutil, en el cambio escondido de la propia verdad.

Realmente no hay verdad, solo atisbos luminiscentes, a veces apagados por el exceso de biología, por las pasiones derivadas de la activación excesiva del bajo astral. Se dice que algunos no alcanzan la coronación de santos hasta haber pasado por todas las etapas anti héroes, por los medios y sistemas, vivencias zonas dejadas de la mano del hombre. Hay miseria exterior y material, pero también miseria interior y falta de espíritu.

Ignasi Puente en su obra expresionista plasma esta necesidad de hallar espíritu en una determinada concadenación de secuencias que lo impulsa a ser uno consigo mismo, pero no con el universo. De ahí que se ufane a buscar desesperadamente este camino adecuado que le permita abrir la llave del deseo, de ese deseo que no impulsa a todos a ser coherentes con nosotros mismos, pero, a la vez, con los demás.

En el mundo binario exige que los extremos se compaginen, para hallar la paz de la armonía a partir de la conjugación de contrarios. De esta forma la teoría de contrarios se va afirmando poco a poco en la piel de la tela abstracta del catalán de Lleida. No es un romántico apasionado, sino un fogoso pintor que expresa con el gesto el deseo de la materia de la liberarse de sí misma. No tiene voluntad de transgredir, sino que es transgresión en sí mismo, como una fuerza del destino que impulsa a actuar con energía, a desbrozar caminos, a separar senderos, a descubrir nueva selva en lo más indómito de la noches, pero, en ocasiones, se deja caer en el rescoldo del camino, para hallar la claridad de la luna, como guía energética en los dominios sensuales, para descubrir que somos más que la materia y que nuestro espíritu es el único que nos permite ser libres.

Joan Lluís Montanè.
De la Asociación Internacional de Críticos de Arte.

IGNASI PUENTE, LA superación de la Realidad Cromática


Ignasi Puente está muy concentrado en el cromatismo y las gamas de color. Pero también se muestra muy interesado por la expresión de la forma.

Todo es formal para el artista porque considera que la realidad es geométrica, en el sentido de que la estructura de todo lo que nos rodea lo es. Por lo tanto las formas de lo aparente son también geométricas, aunque no se circunscriba exactamente a la idea que tenemos de cuadro, rectángulo, etc. En el sentido de que en la vida cotidiana estas formas están muy mezcladas y es complejo verlas en su estado puro, a pesar de contemplar una cierta progresión arquitectónica hacia el hecho de construir edificios marcados por un claro eclecticismo creativo.

En sus inicios Puente profundiza en detalles de sus paisajes que pronto van dando paso a una estructura fragmentada de color y a una descomposición de las formas que componen figuras, arboles, rostros, edificios, plazas, calles, coches u otros elementos. Esta forma de abordar el cambio hacia una dinámica geométrica más esencialista no es una variación brusca sino más bien sensible y estudiada. Vemos como existen varios paisajes en los que el artista introduce una desestructuración formal tal que van desapareciendo en un torbellino, casa, personas, arboles, coches, animales, etc. Es un torbellino en forma de espiral que vuelve a aparecer en la obra más abstracta reciente, aunque no abandona totalmente ciertas alusiones a la realidad.

Joan Lluís Montanè
-Crítico de arte-

IGNASI PUENTE, LA Constante Búsqueda

La constante búsqueda del color es una de las características que más sobresalen en la obra pictórica de Ignasi Puente, que se caracteriza por presentar una creación directa y explosiva a nivel cromático. En la actualidad se está produciendo un cambio significativo en su obra porque evoluciona, de una figuración y realismo fauve y expresionista figurativo, a una abstracción muy concreta.

Sus series de paisajes de años anteriores se caracterizan por exhibir una desestructuración de las formas, consolidando un equilibrado asimétrico que rompe con el concepto tradicional de paisaje, no solo en este aspecto, sino también por su inusual combinación de elementos propios de un realismo evidente, con otros que están muy próximos a una cierta idea abstracta.

Ignasi Puente investiga en el más allá del paisaje exterior existente para presentar una realidad propia, en el sentido de aplicar sus ideas a toso lo que le rodea. Esta creación de una realidad propia es la que le permite evolucionar hacia la abstracción, porque el creador de Lleida necesita expresarse cada vez más en un lenguaje personal y único.

Trabaja el color, utilizando tonos planos, aunque no renuncia a los degradados y a las combinaciones, produciendo un resultado final de gran calidad y energía, no exenta de austeridad.

Joan Lluís Montanè
-Crítico de arte-

IGNASI PUENTE, EL CAMBIO

Ignasi Puente se preocupa por expresar la facilidad que le da el poder estructurar el color en la composición, en fragmentos de muy diverso tamaño. Esta facilidad en romper con lo establecido, fragmentar la realidad y utilizar colores y tonos planos para aumentar la importancia de la dinámica compositiva, a veces es demasiando evidente. Ignasi Puente desestructura la forma y se aleja de la descripción para consolidar un cambio en su pintura.

Existen muchos artistas y, sobretodo, pintores, que trabajan siempre la misma idea y le aplican diferentes conceptos, complementándolos con la incorporación de otros conceptos, que una vez insertados y deglutidos presentan otra visión de la temática. A Ignasi Puente no le interesa para nada los tachistas ni tampoco los pintores geométricos, porque lo que en realidad pretende en la consolidación del cambio y apostar por una nomenclatura artística distinta. Por esta razón no trabaja la misma idea de forma constante, sino que cambia según sus necesidades. Esta actitud se expresaría: primero, introduciendo la absorción como elemento de cambio, en el sentido de considerar que se puede alcázar una renovación total de los planteamientos pictóricos partiendo de la ideal de que en su caso la absorción que practica no precede de la estructura interna de su pensamiento, sino que tiene un punto de partida en la realidad, que logra superar y trasforma hasta llegar a considerarla simplemente sentimiento y sensación.

En segundo lugar, Ignasi Puente no trabaja la idea de la forma constante porque considera que la conciencia es cambiante y no siempre se está manteniendo un mismo planteamiento en todo momento.

Y, finalmente, en tercer lugar, Ignasi Puente exhibe una facilidad asombrosa por la dinámica compositiva, lo cual le posibilita crear con rapidez e interesarse por varias temáticas a la vez.

Joan Lluís Montanè
-Crítico de arte-

 La Obra de un Expresionista Catalán


La obra que presenta en Galicia Ignasi Puente, dedicada fundamentalmente al paisaje de edificios históricos como catedrales e iglesias de diferentes ciudades, nos habla de un artista cosmopolita que se fija en la historia y en la impresión que esos antiguos edificios marcan a la cotidianidad de nuestras vidas, cargadas de rascacielos y edificaciones funcionales.

Las catedrales parecen ser para IGNASI Puente un acento, un revival de un pasado que se niega a morir y que nos comunica el anhelo de una eterna belleza que estos edificios se niegan a perder.

Testigos mismos de la evolución humana, el pintor los reinterpreta con un expresionismo vitalista, que nos recuerda aquel coraje de un Van Gogh por lograr un mayor realismo, una mayor conjunción entre pincelada y sentimiento.

De un cromatismo si cabe más apagado que el del gran e infortunado impresionista, IGNASI Puente sustenta con el trazo y las texturas un fuerte y consciente lirismo, que convierte la línea en el principal discurso de su pintura.

Imágenes convincentes que se sitúan en el estallido de emociones, solamente contenidas por los contornos en los que, en ocasiones, encierra las formas de sus figuras.

Dentro de ese mismo vitalismo, el pintor busca la serenidad en los paisajes de parques, jardines y marinas que en ningún caso caen en una manida retórica, pues existe en todo momento una interpretación subjetiva, feliz y enseñadora que tiene incluso al reconocimiento de los misterios que encierra la naturaleza.

Carmen Prieto Carrasco
Crítica de Arte y miembro de la Asociación
De críticos de arte de Galilea

IGNASI Puente vuelve a exponer en la ciudad. Aquellos que somos de Lleida y más aún si estamos vinculados de una forma u otra a las artes visuales, la noticia de la presentación de una nueva muestra de la obra de IGNASI nos produce una doble sensación; una sensación que convoca, en un mismo marco, pasado y futuro. Por un lado nos trasporta a los difíciles años en los que Puente se interesaba y nos interesaba por aquello que sucedía fuera del país y, por otro, nos produce un estado de expectativa para conocer aquello que ahora presentará.

IGNASI Puente fue uno de los artistas que colaboró activamente en las propuestas de modernidad que se intentaron llevar a cabo en Lleida en los oscuros años del franquismo. Desde la Petite Galerie de Jaume Magree hasta cualquier oportunidad de explicar el arte del momento, gracias a esta labor muchos leridanos pudieron conectar mínimamente con la modernidad.

Explicar Puente como artista no es tarea fácil, tal y como suele suceder con otros artistas en los que el alma y la pasión son componentes determinados. Quizás aquello que más lo define en la forma personal de hablar, de recitar, de chillar, de decir cosas valiéndose de los colores y las formas. El expresionismo abstracto, de una u otra forma ha estado presente siempre en su obra.

En la exposición que ahora presenta continúan, por otro lado, las felicidades del artista hacia las vanguardias, siendo, la insistencia en estas fidelidades, un argumento para continuar pintando y hacer evidente que las corrientes, hoy clásicas, de las vanguardias son caminos abiertos, fructíferos aun y llenos de capacidades de innovación.

Bienvenida sea esta nueva exposición del amigo IGNASI Puente con la que tendremos una nueva herramienta para profundizar en el hecho platico y también un buen argumento para disfrutar a partir de este importante lenguaje de la lectura que es las artes plásticas.

Antoni Llevot i Lloret
Regidor de Cultura de l’Ajuntament de Lleida


Su obra atraviesa diversas etapas, hasta llegar a un postimpresionismo influenciado por pinoneros de la pintura moderna como Cèzanne, Gauguin, Van Gohg.

La influencia de este último da un estilo expresionista y una intensión rítmica, la cual se aplica a la resolución de los cielos y primeros términos de sus paisajes, temática protagonista en su repertorio.

Rafael Santos Torroella
Crítico de Arte del ex Noticiero Universal.
Profesor emérito de la universidad de Barcelona
Y miembro de las Reales Academias de San Jordi, de Barcelona y de San Fernando, de Madrid.

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